El filme nos cuenta la historia de una famila americana muy poco convencional, y no me refiero a unos "Simpson" o unos "Griffin". Es un hogar comandado por Nic (Annette Bening) y Jules (Julianne Moore), una pareja de lesbianas con 2 hijos: Joni (Mia Wasikowska) y Laser (Josh Hutcherson), ambos nacidos de inseminación artificial. Joni, la hija mayor, está a punto de entrar a la universidad y Laser pasa su tiempo experimentando y viviendo su adolescencia, acompañado de su mejor amigo. En los dos "medios hermanos" persiste una idea muy particular: el buscar a su "padre" biológico. Al encontrar a Paul (Mark Ruffalo), el donador de esperma, todo se desencadena.
Los fuertes de la película, sin duda, es el excelente elenco y el acertado guión, por lo menos hasta el clímax.
Cholodenko, junto a Stuart Blumberg, nos regalaron un argumento bastante novedoso, con diálogos inteligentes y acertados. Una comedia fuera de lo cotidiano. La dirección de Lisa logra darle mucha naturalidad a esta situación poco común, además de la libertad que se toma, al momento de hablar de sexo y la homosexualidad. Los elementos cómicos están muy bien manejados, sin caer en la sátira o burla que podría provocar este tema.
Todo va perfecto hasta que llega el climax, el mejor momento del filme. La historia se vuelve bastante mojigata y monótona; hacen ver al que cometió errores como el villano que no merece perdón. El malo siempre será malo, y el bueno sufre mucho, llora, pero se repondrá, aunque no olvidará tan fácil. Considero que la narración pudo haber tenido otro giro menos previsible y común.
Los hechos del final me quitaron todo lo bueno que yo le había visto a esta autentica y particular cinta.
Con 4 nominaciones al Oscar, incluida Mejor Película, la comedia indie del año, me ha dejado un sabor agradable, que se perdia con cada minuto que se alejaba del principio y se aproximaba al desenlace.
Los hechos del final me quitaron todo lo bueno que yo le había visto a esta autentica y particular cinta.
Con 4 nominaciones al Oscar, incluida Mejor Película, la comedia indie del año, me ha dejado un sabor agradable, que se perdia con cada minuto que se alejaba del principio y se aproximaba al desenlace.



