sábado, 5 de febrero de 2011

Los Niños Están Bien. Era tan liberal y desinhibida que no podía dejar de ser puritana.

Acabando de ver esta cinta, dirigida y escrita por Lisa Cholodenko, en la "Muestra Internacional de Cine" en el Cine Foro de la Universidad de Guadalajara, no me cabe  la cabeza el por qué ha sido tan valorada por la critica e incluida en los premios de esta temporada. Es buena, sí, no me cabe duda, pero no tanto.
El filme nos cuenta la historia de una famila americana muy poco convencional, y no me refiero a unos "Simpson" o unos "Griffin". Es un hogar comandado por Nic (Annette Bening) y Jules (Julianne Moore), una pareja de lesbianas con 2 hijos: Joni (Mia Wasikowska) y Laser (Josh Hutcherson), ambos nacidos de inseminación artificial. Joni, la hija mayor, está a punto de entrar a la universidad y Laser pasa su tiempo experimentando y viviendo su adolescencia, acompañado de su mejor amigo. En los dos "medios hermanos" persiste una idea muy particular: el buscar a su "padre" biológico. Al encontrar a Paul (Mark Ruffalo), el donador de esperma, todo se desencadena.
Los fuertes de la película, sin duda, es el excelente elenco y el acertado guión, por lo menos hasta el clímax. 
El observar en esta cinta a dos de las mejores actrices de Estados Unidos, es una experiencia exquisita. Las escenas donde ellas se hacen "cariñitos", demuestran su amor, discuten por el rumbo de su relación e intentan salvar a su familia de la destrucción, nos dan una cátedra de interpretación, libertad y emotividad. De este combate encarnizado, la ganadora, sin dudas, es Annette Bening, que pasa de ser la matriarca mayor, a ser victima de las situaciones. Su capacidad de pasar sutil y naturalmente de la alegría al enojo, y después a la depresión, es fantástico. Julianne Moore demuestra lo versátil que puede ser a la hora de interpretar cualquier personaje, en cualquier película, de cualquier género. Los actores adolescentes cumplen  muy buen su trabajo, pero destaca la actriz revelación de 2010, Mia Wasikowska, quien aporta mucho a la trama con su personaje de joven rebelde y con ganas de liberarse del yugo maternal. La actuación de Mark Ruffalo también es buena, pero para mi gusto, bastante sobrevalorada. Él ya ha demostrado que es un actor de calibre alto, pero su personaje peca de superficial y estereotipado. Y aquí va mi queja del guión.
Cholodenko, junto a Stuart Blumberg, nos regalaron un argumento bastante novedoso, con diálogos inteligentes y acertados. Una comedia fuera de lo cotidiano. La dirección de Lisa logra darle mucha naturalidad a esta situación poco común, además de la libertad que se toma, al momento de hablar de sexo y la homosexualidad. Los elementos cómicos están muy bien manejados, sin caer en la sátira o burla que podría provocar este tema. 
Todo va perfecto hasta que llega el climax, el mejor momento del filme. La historia se vuelve bastante mojigata y monótona; hacen ver al que cometió errores como el villano que no merece perdón. El malo siempre será malo, y el bueno sufre mucho, llora, pero se repondrá, aunque no olvidará tan fácil. Considero que la narración pudo haber tenido otro giro menos previsible y común.
Los hechos del final me quitaron todo lo bueno que yo le había visto a esta autentica y particular cinta.
Con 4 nominaciones al Oscar, incluida Mejor Película, la comedia indie del año, me ha dejado un sabor agradable, que se perdia con cada minuto que se alejaba del principio y se aproximaba al desenlace. 

P.D. De verdad espero que Bening le gané al huracán "Portman" en la categoria de Mejor Actriz. Lo que hizo en está película me ha parecido lo mejor que ha hecho desde "American Beauty"

No hay comentarios:

Publicar un comentario